Tu blog de Peluquería y Estética

¿Acondicionador o Mascarilla?

22
Octubre 2014

Como pudimos aprender en uno de nuestros anteriores artículos," El Arte del buen lavado de cabeza”, y una vez que se ha determinado con qué champú lavarnos la cabeza y cómo utilizarlo, pasaremos al siguiente apartado que es cómo tratarnos el largo del cabello.

Hoy en día tenemos una amplia variedad de productos que nos transmiten que nos va a dejar el cabello como de las modelos de las revistas y las celebrities  pero no podemos olvidar que se trata de puro marketing. Ahora nos toca diagnosticar, y determinar según los hábitos de la persona y el estado del largo de su cabello, cómo tratarlo y conseguir mejorar el estado del mismo.

Hay infinidad de tipos de cabellos e incluso cabellos vírgenes necesitan sus cuidados específicos. Según en la estación del año en la que estemos nos encontramos con agentes externos que nos influyen en el estado de nuestro cabello, pondré algunos ejemplos aunque los iré desarrollando en siguientes artículos:

  • Primavera: cambio de estación y sus consiguientes cambios ambientales; lluvia, humedad, viento, mayor frecuencia de lavado, más abuso de secadores y planchas...
  • Verano: rayos ultravioleta, piscinas, salitre del mar, más horas de sol...
  • Otoño: cambio de estación más brusca, frío, viento, humedad, calefacciones....
  • Invierno: estación con las temperaturas más bajas; calefacción, viento, humedad...

Aparte de estas circunstancias al estado de nuestro cabello le influye también una gran variedad de situaciones internas como vienen a ser las hormonales, anímicas, estrés, problemas dentales, medicamentos... Todas estas situaciones con un diagnóstico profesional y un seguimiento personalizado se corrigen antes de tener que tomar alternativas más drásticas a nivel médico (dermatológico) que por desgracia hoy en día no se toman con la importancia que le da el cliente.

Para poder realizar el diagnóstico más acertado tendremos que tener en cuenta los siguientes datos:

  • Estado del cabello en mojado (elasticidad ,textura)
  • Estado del cabello en seco sin acondicionar (resistencia a la rotura, textura, perdida de color, etc.)
  • Toma de datos preguntándole al cliente hábitos del cuidado de su cabello: frecuencia de lavado, qué tipo de champú utiliza, si aporta acondicionadores u otro tipo de producto para el cabello, con o sin aclarado, si utiliza secador o plancha, con qué frecuencia o si el producto que utiliza es con o sin aclarado.
  • Preguntar cómo encuentra ella su cabello y qué querría mejorar.

A partir de tener todos los datos podremos pasar a identificar qué necesidades tiene el cabello y con qué productos le vamos a tratar. El cabello puede estar dañado en distintas zonas de su estructura "Interna", por lo que será necesario reconstruir el cabello a nivel interno, el cemento intercelular (cortes): signos visibles, cabellos apagados sin brillo y se parten con facilidad, cabellos difíciles de desenredar.

También encontramos la estructura "Externa ", cutícula: cabellos sin brillo ,tacto rugoso y seco , dificultades al desenredarlo y suelen encresparse.

A la hora de tratar el largo del cabello, una vez que tenemos todos los datos, determinaremos el producto con el cual tratarnos el cabello .Si el cabello está dañado en el interior tendremos que utilizar mascarillas específicas en cada lavado, aplicando y dejándola actuar según las indicaciones del profesional.

Las mascarillas son productos más concentrados en los principios activos de su formulación, por consiguiente, trata más en profundidad el problema y necesidad del cabello. Una vez que hemos recuperado el cabello podremos pasar a utilizar un acondicionador (o leche) que es un poco menos concentrado pero no por eso menos efectivo, lo que el cabello está más recuperado y podemos pasar a otro nivel.

Cuando el cabello está dañado en la cutícula, adaptaremos el tratamiento más adecuado teniendo en cuenta si es un cabello: fino, grueso, liso, rizado, encrespado, coloreado con tintes, coloreado con mechas… Estos factores hay que tenerlos en cuenta para poder trabajarlo con mascarillas o acondicionadores y adaptarlo a su tipo de cabello.

En el siguiente artículo desarrollaré como tratar el cabello según las necesidades que tenga:

  • Cabello rizado, coloreado y encrespado.
  • Cabello fino sin volumen y quebradizo.
  • Cabello coloreado con una coloración permanente.
  • Cabello sin brillo, quebradizo y encrespado, etc.

Cada cabello, al igual que cada persona, es único y tiene necesidades que hay que tratar de forma personalizada. Podemos compararlo con los tipos de telas o de plantas, cada una tiene sus cuidados, característica y necesidades.

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